Visita nuestra guía sobre la Web3 para descubrir el futuro y los desafíos de esta innovadora tecnología.

Qué te enseñará esta guía:

  • Presentación de los desafíos de la Web3 y su funcionamiento
  • Comparación de la Web3 con las antiguas formas de la Web
  • Implantación de la Web 3.0

Cosas que debes saber antes de revisar esta guía:

No se requieren conocimientos previos para leer y comprender el contenido de esta publicación.

Actualmente, la Web3 suscita un enorme interés, aunque todavía se encuentra en fase de desarrollo. No obstante, está movilizando a un gran número de agentes tecnológicos, encabezados por desarrolladores, empresarios e investigadores. La Web3 está llamada a marcar el futuro de nuestra forma de utilizar internet. Será una revolución tecnológica, con innovaciones bien conocidas por los entusiastas de las criptomonedas, gracias en particular al uso de blockchain, contratos inteligentes y protocolos. En un momento en que la centralización de las plataformas y los datos sigue siendo evidente, la Web 3.0 pretende abrir progresivamente un ecosistema digital mucho más accesible y, sobre todo, descentralizado. En Tokize te contamos más sobre ella.

Web3: ¿qué es?

Para comprender plenamente los desafíos y, sobre todo, las funcionalidades y la tecnología de la futura Web 3.0, es importante comparar sus características con las de las generaciones anteriores de la web, en particular la web a menudo denominada Web 2.0. Esta última sigue funcionando hoy en día y marca nuestras principales acciones en internet, con actores centralizados y servicios y datos almacenados constantemente.

Empecemos, pues, hablando de la evolución que han impulsado las generaciones anteriores y actuales de internet para después explicar la implantación progresiva de la Web 3.0, que ya está en marcha gracias a una serie de actores descentralizados y, en particular, al mundo de las criptomonedas.

Antes de la Web 3.0 … (Web2.0 vs Web3.0)

A medida que la implantación y la agitación asociada a la Web3 se imponen progresivamente, es necesario volver al principio básico de la Web1, luego Web2, que sigue siendo el elemento principal en nuestros hábitos de navegación. Cabe señalar que, para muchos informáticos, hay que disociar internet de la Web propiamente dicha. Estamos hablando de la Web, y la primera con ese nombre apareció en los años noventa.

Web 1

Tras la creación de páginas de información enlazadas entre varios servidores de internet, la Web 1 despegó realmente en 1993 gracias a Mosaic, considerado con razón el primer navegador de internet. En general, hasta la década de los 2000, la Web 1 consistía en páginas estáticas que contenían información. El hipertexto y el enlace entre varios servidores hicieron su magia, y no cabe duda de que esta primera generación de la Web marcó una revolución en la búsqueda de información.

Web 2

En la década de los 2000, se produjo un gran cambio con la llegada de la Web 2.0. y, sobre todo, ofreció la posibilidad de que los usuarios se convirtieran en protagonistas de la Red. Más que simples lectores, se convirtieron también en proveedores de contenidos. Los blogs empezaron a proliferar en multitud de servidores, seguidos de las redes sociales, que siguen desempeñando un papel importante en los hábitos de los internautas hasta el día de hoy. Además, la Web 2 marcó la llegada de internet móvil, que sigue siendo una de las marcas recientes de esta tecnología.

Si tuviéramos que elegir un solo ejemplo de la integración de la Web 2, sería la plataforma Wikipedia. Al ofrecer una especie de enciclopedia libre con multitud de enlaces de hipertexto, la “Wiki” se basaba en los cimientos de la Web 1. Sin embargo, la apertura a la contribución y edición por parte de todos los internautas sentó claramente las bases de la Web 2.

Hoy, la llegada de la Web 3.0 ya ha comenzado, gracias a varios protagonistas.

Llegada de la Web 3.0

Los fundamentos e incluso el término “Web3” se remontan al año 2014 con Gavin Wood. Él es conocido como uno de los fundadores de la blockchain Ethereum. Y es precisamente este mismo fundamento de la blockchain el que se propone para la Web3 a raíz de una simple observación. Aunque la Web 2.0 ha traído muchos cambios en comparación con la primera generación de la Web, se basa en los mismos principios, en particular, la centralización. En pocas palabras, las grandes empresas del sector, a menudo las famosas GAFAM, dominan el mercado de internet y los datos de los usuarios.

En general, esta forma de gestión impide la aparición de nuevos actores, que son constantemente comprados por las empresas antes mencionadas, y, sobre todo, empuja a los actores de moda a monetizar los datos de sus usuarios. Por razones éticas evidentes, este modelo pone de manifiesto una serie de problemas que la Web3 y sus desarrolladores actuales intentan contrarrestar con una serie de características, en particular el mayor uso de la inteligencia artificial y la utilización de exchanges descentralizados como KyberSwap.

KyberSwap

  • Plataforma multi-DEX
  • Flexible con tarifas competitivas
  • Posible integración con otras plataformas

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¿Por qué se caracteriza la Web 3.0?

Al aspirar a ser totalmente diferente de la Web 2.0 y, sobre todo, al derrocar el dominio de unos pocos actores que, sin embargo, lógicamente también apuestan por desarrollar ellos mismos esta tecnología, como están haciendo Facebook y su empresa Meta, la Web3 pretende desarrollar una nueva forma de interacción y, sobre todo, un cambio importante en el acceso al desarrollo y a la propiedad intelectual. Por tanto, la Web3 se caracteriza por una serie de aspectos, la mayoría de los cuales está aún en fase de desarrollo, y todavía no sabemos si son utópicos o no. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la introducción de la Web3 será gradual, al igual que ocurrió entre la primera y la segunda generación. La llegada de nuevos actores y medios siempre precipita el acceso a estas nuevas tecnologías y, en concreto, las características de la Web3 pueden contarse de varias formas hasta la fecha.

Código abierto

La tecnología Web3 se basa en el principio de los contratos inteligentes, ya conocidos y promovidos en el mundo de las criptomonedas. Esto significa que cualquier aplicación o funcionalidad puede ser mejorada por cualquier desarrollador sin necesidad de pagar por el acceso, como ocurre actualmente en la Web2 con las principales empresas del sector. Se supone que esta accesibilidad aumentará el interés de los desarrolladores y, sobre todo, permitirá a todo el mundo dar forma a la aplicación o funcionalidad de su elección sin que nadie se lo impida por medios financieros, legales o prácticos.

Garantiza la integridad de las comunicaciones

Hoy en día, los datos de desarrollo y, a veces, incluso los datos de los usuarios están centralizados y almacenados por los actores de la Web. En la Web3, como desean muchos de los participantes en el mundo de las criptomonedas y de las distintas blockchains y ciertos criptoactivos, las comunicaciones y las interacciones se almacenarán en una blockchain compartida. La blockchain pública, consultable por cualquiera, es una red de varios bloques reconocida por su seguridad.

Accesible para todos

En la Web2, la organización central de cualquier aplicación siempre debe autorizar o no al usuario a acceder a sus servicios. Basándose en el principio de libre acceso de los desarrolladores, los usuarios podrán beneficiarse de todas las funciones y aplicaciones de una red determinada sin tener que obtener necesariamente una autorización previa. Sin control de una empresa central, este acceso estará abierto a todos, de forma descentralizada.

Comparación de web 2.0 y web 3.0

Ejemplos concretos de lo que puede ser la Web 3.0

Sobre el papel, la Web3 ofrece un sinfín de posibilidades, algunas de ellas probablemente aún desconocidas, dado que la innovación y la tecnología implicadas tienen el potencial de revolucionar el mundo de internet. Desde el metaverso y las blockchain hasta la democratización de las criptomonedas y el uso masivo de la IA (inteligencia artificial), la Web3 ofrece ya varios ejemplos concretos de lo que realmente podría aportar en el futuro. He aquí algunos ejemplos.

Integración de la inteligencia artificial

La IA está en auge en los últimos tiempos, pero lleva años integrándose perfectamente en muchos sistemas sin que se notara. La Web3 podría aprovecharla mediante lenguajes de IA, chatbots mucho más precisos o incluso enriqueciendo la funcionalidad de sus aplicaciones.

Metaverso

Es el nuevo concepto de moda, constantemente vinculado al universo de la Web3. En sentido estricto, el metaverso es un universo virtual en 3D accesible a través de diversos productos, como las gafas de realidad virtual. Incorpora una serie de tecnologías emergentes y ofrece un espacio digital donde los usuarios pueden llevar a cabo multitud de tareas o formas de entretenimiento. Va más allá del simple uso de las redes sociales, que también darán un vuelco con la aparición de la Web3. De hecho, probablemente, esta categoría engloba el aspecto más popular e innovador de la Web3, ya que los usuarios podrán controlar totalmente sus datos y restringir o no el acceso a ellos por parte de otros usuarios.

Blockchain y criptomonedas

La web 3.0, basada en la tecnología blockchain para asegurar todos los datos y transacciones, también debería hacer que los diversos activos de criptodivisas sean cada vez más populares y de mayor valor. En última instancia, este uso masivo previsto debería reducir gradualmente la acción de los bancos o, por el contrario, empujarlos a ampliar su alcance.

KyberSwap

  • Plataforma multi-DEX
  • Flexible con tarifas competitivas
  • Posible integración con otras plataformas

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Gobernanza descentralizada

Como habrás observado, la Web3 incorpora, lógicamente, los principales fundamentos y hábitos conocidos dentro del mundo de las criptodivisas. El intercambio y la posesión de activos son ya pasos hacia el cambio y la integración de esta nueva era. Por lo tanto, la Web3 debe incluir el principio de gobernanza descentralizada en otras categorías que no sean el simple intercambio de activos o el desarrollo de un ecosistema. Permite a los usuarios participar activamente en la evolución de los protocolos o aplicaciones abriendo una votación justa en la blockchain.

¿Por qué esta transición a la Web 3.0?

Actualmente, los principales instigadores de la Web3 quieren establecer una nueva arquitectura y nuevos hábitos para navegar por internet. Quieren que internet esté totalmente descentralizado, almacenando los datos en una serie de blockchains seguras en lugar de en servidores de empresas. En este sentido, los ordenadores conectados entre sí se convertirían en el servidor.

Se espera que estos cambios conduzcan a una mayor transparencia y, sobre todo, a una autonomía mucho mayor de los usuarios. Al aumentar la capacidad de integrar nuevas tecnologías y trabajar en la interconectividad, la Web3 también pretende diferenciarse de la Web actual a través de nuevas experiencias.

Web3 basada en blockchain

Desafíos del cambio

Aunque las ventajas de la transición gradual a la Web3 puedan parecer importantes, sobre todo para los usuarios tradicionales de internet, aún quedan muchos retos por superar. El desarrollo está aún en pañales, y hoy en día la Web3 óptima, tal y como la concebimos, puede parecer una utopía. Por tanto, hay una serie de obstáculos que superar, sobre todo en lo que se refiere a la jurisdicción de esta tecnología.

Por ejemplo, será difícil controlar la información disponible en la Web, dado que no estará centralizada. En este sentido, podría resultar complejo advertir delitos, como ocurre actualmente en la versión Web2 de internet. Como nadie va a reclamar la propiedad de un código, este nuevo mundo podría, por ejemplo, convertirse en una anarquía.

Sin embargo, la transición será gradual y debería, sobre todo, permitir democratizar internet, aumentando al mismo tiempo las posibilidades de determinados desarrolladores y actores, actualmente bloqueadas por unas pocas empresas que controlan la mayor parte de los datos y funciones de internet.

Cómo invertir en Web3

Llegados a este punto, puede que te estés preguntando cómo invertir en la Web3. Si quieres formar parte de esta nueva era, aparte de comprar criptomonedas, puedes investigar proyectos de finanzas descentralizadas como Pancake Swap. Asimismo, la inversión directa en protocolos blockchain, mediante criptomonedas, es otra opción, así como en otros productos de la Web 3.0, como los ofrecidos a través del ecosistema DeFi, DApps o NFT.

Conclusión

La Web3 aún está en pañales, pero la democratización de las criptomonedas, el acceso cada vez mayor a la realidad virtual y otras innovaciones tecnológicas son prueba de hasta qué punto esta nueva era de la web se irá imponiendo poco a poco. Sobre el papel, existen opiniones contrapuestas sobre si la Web3 será una auténtica revolución. Es muy probable que ciertas funcionalidades se generalicen, pero la democratización pura y dura de internet tendrá, sin duda, muchas dificultades para hacerse efectiva. Al menos, eso es lo que piensan varios especialistas en la materia.

Sin embargo, la seguridad y la transparencia de la gestión de los datos son dos características propias de la Web3 que deberían hacer que la navegación evolucione en la mejor dirección. En particular, reduciendo el poder de los grandes actores mediante la descentralización y el control de los datos por los propios usuarios.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la Web3?

La Web3 pretende crear una web semántica que facilite a las máquinas la lectura de los contenidos generados por los usuarios.

¿Cómo conectarse a la Web3?

En la actualidad, los monederos de algunos exchanges de criptomonedas permiten acceder a la Web3.

¿Qué es la tecnología blockchain?

Blockchain es una tecnología de cadenas de bloques para almacenar y transmitir información.

¿Existe algún navegador para la Web3?

Sí, existen varios navegadores Web3, entre ellos Brave y Opera Crypto Browser.

¿Cuál es el principio básico de la Web3?

El principio básico de esta tecnología es la descentralización de internet.

Acerca de este autor

Almudena Lopez

Almudena es una especialista en comunicación española en activo desde 2011. Con formación en traducción, copywriting y criptomonedas.